Nacido en La Toma, tenía 21 años.Estudiante de la Facultad de Físico Matemáticas en la Universidad Nacional de San Luis.Detenido por dos personas de civil durante una clase en la facultad el 22 de septiembre de 1976.
“…y siempre luchaste, por los que como tú o yo u otros que poco o nada tenían.”
Reina Alcaraz - HERMANA - (Querellante)
JORGE SALINAS, REMEMORA AQUELLOS AÑOS QUE COMPARTIO CON SU AMIGO Y COMPAÑERO DE MILITANCIA
"Rescato su orden mental como militante"
"A Sandro lo conozco en una reunión de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en el año 1973, cuando ganamos el Centro de Estudiantes. A partir de ese año, lo veo frecuentemente. Otros integrantes de aquel Centro eran Valentín González (presidente) y Horacio Flores, que también está desaparecido.
Recuerdo bien el día que conocí a Sandro. Fue durante una asamblea. Lo recuerdo porque usaba corbata, un saco azul y un prendedor de Ceferino Namuncurá que llevaba siempre puesto. A partir de ahí, empezamos a conocernos. Hablamos mucho, íbamos juntos a las reuniones, participábamos siempre de todo lo que era el activismo político y comíamos juntos en el Comedor Universitario.
A principios del año '75 me voy a trabajar como maestro a una escuela rural, al sur de la Provincia, y no vuelvo a verlo. La última vez que vi a Sandro fue a fines del '74 en la reunión de evaluación de la Campaña de Reactivación Educativa del Proyecto DINEA. Fui Coordinador de Área de este Proyecto y mi sector era el barrio Monseñor Di Pascuo. Varias veces Sandro me acompañó. Alguna vez tuvimos algún tipo de enfrentamiento con los chicos Velasco –militantes del Movimiento Universitario Nacional (MUN)- porque era una zona que, según decían, la trabajaban ellos. Por eso decidimos no ir solos al barrio y entonces, íbamos los dos y compartimos también esta tarea.
Le gustaba el mate. Tomábamos pavas y pavas de mate. En esa época, picábamos esténciles porque no existían las fotocopias. Entonces, en el Centro de Estudiantes teníamos el mimeógrafo, picábamos el esténcil y nos sentábamos con el Sandro, a lo mejor toda una tarde, yo picando esténciles y él dándole a la manivela para sacar las copias.
En el '76 me entero que lo habían secuestrado dentro de la UNSL Aunque ya en el '75 la mano estaba muy pesada dentro de Universidad y había algunas discusiones internas en la JUP.
Sandro era una persona callada, muy reservada y seria. A su vez, era un chico que escuchaba y con una gran disciplina militante. Recuerdo que vivía en la calle Balcarce en una habitación muy humilde.
Como militante de la JUP, Sandro tenía una participación bastante activa, justamente por su disciplina, por su forma de ser, por su orden mental. Es decir, se le podía confiar cualquier tarea militante que él contra viento y marea la ejecutaba."
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