A 4 MESES DE INICIO DEL JUICIO -
EL MARTES 24 DE FEBRERO COMIENZAN LOS ALEGATOS
POR GRACIELA, PEDRO, SANDRO
Y 30000 DETENIDOS-DESAPARECIDOS
POR VICTOR (GRINGO) FERNÁNDEZ Y MILES DE TORTURADOS
POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA - JUICIO Y CASTIGO -
RECLUSIÓN PERPETUA Y CÀRCEL COMÚN PARA LOS GENOCIDAS:
Coronel MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ GEZ- Comandante GADA 141 -
Ex capitán CARLOS ESTEBAN “Chueco” PLÁ - Sub jefe Policía Provincia de San Luis -
Ex comisario VÍCTOR DAVID “Japonés” BECERRA - Jefe de Informaciones de la Policía de la Provincia de San Luis -
Sub comisario JUAN CARLOS PÉREZ - Sub jefe Informaciones de la Policía de la Provincia de San Luis -
Cabo LUIS ALBERTO OROZCO - Oficial ayudante de la Policía de la Provincia de San Luis -
Pasaron más de 32 años…
En la noche del 20 de septiembre de 1976 en un operativo conjunto de fuerzas del ejército y la policía provincial, era ultimado Raúl Cobos y fueron detenidos Pedro Valentín Ledesma y Juan Cruz Sarmiento, en el barrio Sosa Loyola de la Ciudad de San Luis.
Un par de horas más tarde fuerzas conjuntas se dirigían a la localidad de La Toma, a 80 km. de la Capital puntana para detener a Graciela Fiochetti, Víctor Fernández, Oscar Trippin y Ricardo Anglé. En la madrugada del 21 detuvieron, golpearon y trasladaron a los 3 primeros nombrados a dependencias de la policía provincial. Anglé fue detenido en horas de la mañana en la Terminal de ómnibus de San Luis. De esta manera se daba cumplimiento a la orden de Fernández Gez y Moreno al Teniente 1º Dana, al Comisario Becerra y al Capitán Plá.
Anglé y Trippin fueron liberados al otro día. Víctor Fernández fue liberado y nuevamente detenido, siendo torturado varios días antes de ser liberado semanas después.
Sarmiento siguió detenido 7 años.
Todos los detenidos eran militantes y/o adherentes a la Juventud Peronista.
De acuerdo a lo que se ha conocido en el juicio fue el operativo “antisubversivo” más importante realizado en la provincia, por la magnitud y sobre todo por su desenlace:
Graciela Fiochetti, asesinada, su cuerpo mutilado fue encontrado un par de días después en Las Salinas del Bebedero, localidad a 30 km. de la Capital. En la misma fosa fue encontrado otro cuerpo masculino, que no fue identificado, ambos estaban quemados, a Graciela le habían mutilado las falanges.
El Jefe del GADA Coronel Moreno, informó a la madre y a la hermana de Graciela que era de ella el cuerpo encontrado en Las Salinas, (Cuqui ya lo había identificado en la morgue) Cuando lo fueron a retirar ya había sido llevado del Hospital Regional, las autoridades militares dijeron que Fernández Gez había dado la orden de retirarlos y negaron que fuera el cuerpo de Graciela. Se los enterró como NN en el Cementerio del Rosario al día siguiente del hallazgo por personal policial y militar.
En septiembre de1986 tras la investigación del Dr. Juan González Macías, fue entregado el cuerpo a la familia y fue sepultado en el cementerio de La Toma.
El Negrito Ledesma luego de ser detenido, fue llevado a la comisaría 2da. Desde la misma se informó a su padre Segundo Ledesma que por orden del Capitán Plá fuera a buscar a su hijo a las 22 hs,, desde la misma noche en que Pedro era detenido, su padre fue a dependencias policiales y del ejército a preguntar por él.
Al llegar a la comisaría, Plá le dijo a don Segundo que cuidara a su hijo, que era un buen muchacho, que mejor no siguiera en la facultad, por lo menos ese año, luego de haberle dicho en la entrevista anterior que no anduviera solo, le espetó el haber ido a buscar a su hijo con un amigo en camioneta, obligaron a irse al amigo y don Segundo se marchó caminando con Pedro, hacía su casa. A tres cuadras de la comisaría se les cruzó un vehículo, falcón o torino rojo, cuyos ocupantes tiraron al suelo a Segundo y su bicicleta, obligaron a Pedro a subir y se marcharon.
Don Segundo le reiteró al Tribunal lo declarado en otras oportunidades, “reconocí a Plá en el asiento delantero y la voz de Becerra, que iba encapuchado”, fue la última vez que vio a su hijo.
Sandro Santana Alcaraz fue detenido por 2 policías de civil, que lo sacaron de una clase en la Facultad de Matemáticas de la Universidad Nacional de San Luis, el 22 de septiembre de 1976. Previamente la pieza de la pensión de la calle Belgrano donde vivía había sido registrada por personal de la policía de San Luis. Sigue desaparecido.
El legajo 22 y la investigación de lo sucedido con Graciela permitió al Dr. González Macías llevar adelante la causa que ya tuvo detenidos a los imputados en 1985, la ley de obediencia debida impidió que se los llevara a juicio.
La derogación de las leyes de impunidad permitió en 2006 al MEDH, la APDH y los familiares de las víctimas presentarse ante la justicia, con el patrocinio del Dr. Enrique Ponce y solicitar la acumulación de las causas Fiochetti, Ledesma, Alcaraz y Fernández.
Desde 2006 está detenido Fernández Gez, en su domicilio de Ciudad de Bs. As., luego fueron detenidos Orozco y Pérez, Becerra eludió por un tiempo el accionar de la justicia y quedo detenido. Plá fue quien más tiempo estuvo prófugo, casi un año, hasta que en septiembre de 2007, fue detenido por la Policía Federal y trasladado a San Luis, luego de prestar declaración ante la Fiscal Mónica Spagnuolo, al igual que los demás acusados, quedó detenido en la Penitenciaría Provincial.
En más de 40 audiencias se leyeron la requisitoria fiscal de elevación a juicio, hubo alrededor de 150 testigos, se escuchó el testimonio de los familiares de las víctimas:
Magdalena Alvarez, quien relató todo lo vivido y hecho junto a su madre tras la detención de su hermana Graciela.
Don Segundo Ledesma contando y recordando los últimos momentos junto a su hijo.
Reina Alcaraz relató como sus padres se encargaron de la búsqueda de su hermano y la falta de respuestas a los Hábeas Corpus que se presentaban.
El 4 de noviembre Víctor Fernández relató al Tribunal como lo detuvieron y lo torturaron, Becerra y Plá.
Las audiencias continuaron con una larga fila de testigos inconducentes, que nada aportaban o que solo atinaban al “no recuerdo” o “ha pasado tanto tiempo, doctor”, como una manera de evitar el falso testimonio. Otros testigos, militares o policías, no evitaron la mendacidad manifiesta,. A tal punto que el Tribunal debió aclarar ante cada pedido de la querella que al final de las audiencias y con el fallo, se iba a expedir sobre los pedidos de investigación por falso testimonio a una cantidad considerable de testigos.
A pesar de ello hubo testimonios, como los del mayor Ozarán, que reconoció que hubo un plan sistemático, que aportaron para que, a pesar de los dichos de los abogados defensores, se haya avanzado con pruebas contundentes por parte de la querella en la demostración de los hechos y la responsabilidad de los imputados.
Es evidente que uno de los que más aportó a la causa fue el testimonio del ex policía Hugo Velásquez (fallecido), conocedor de los hechos que significaron el asesinato de Graciela, su testimonio ante el Juez González Macías le permitió al magistrado sanjuanino, profundizar la investigación que lo llevó a la detención de los acusados y dar como demostrados los hechos y las responsabilidades de los mismos. Velásquez relató como Plá había asesinado a Graciela con un disparo en la nuca, en Las Salinas.
La acumulación de las causas permitió al Dr. Ponce avanzar en la demostración del plan sistémico que aplicaron las fuerzas de seguridad que habían usurpado el poder el 24 de marzo de 1976.
Los testimonios de familiares de las víctimas, vecinos y ex detenidos han permitido profundizar el conocimiento y la responsabilidad de los imputados. Por lo tanto no son solo las declaraciones de Velásquez, las que pretenden los defensores invalidar, sino las del tío de Graciela, la tía que era radio operadora en la policía de La Toma, el testimonio de la vecina de Fernández, Lucía de Anglé, sobre la detención del Gringo.
También fueron relevantes los testimonios de los operarios de Las Salinas, que denunciaron sobre el paso de un vehículo en la madrugada del 23 y eso permitió alertar al destacamento policial del lugar y que se descubrieran dos cuerpos uno masculino y otro femenino (Graciela), enterrados en el lugar horas antes.
Además de los testigos que aportaron sobre los hechos, son de destacar los de los ex detenidos, Juan Vergés, Mirta Rosales, Aníbal Oliveras, Lucero Belgrano, Ponce de Fernández, Lina Garraza, torturados por los acusados. Lina, novia del Negrito relató las torturas a las que fue sometida por el Capitán Plá.
En los testimonios de Vergés y Oliveras quedo expuesto el actual camarista de Mendoza, Carlos Martín Pereyra González, quien declaró ante el Tribunal, a pesar suyo, ya que solo quería hacerlo por escrito, sin reconocer mucho y al final de los testimonio quedó envuelto en sospechas ante los dichos de otro testigo, el abogado José Samper, quien dijo que el hoy camarista y en 1976 Secretario del Juzgado Federal, le había comentado sobre las torturas a Graciela Fiochetti, “…he visto algo que nunca más quisiera presenciar, las torturas a una detenida, creo que la dejan en libertad…”, ante estos dichos el camarista pidió el careo con Samper, el Tribunal a pesar de la oposición de la querella, lo aceptó, puso fecha, pero Pereyra González envió una nota en la que informaba que, por prescripción médica, una vez más, no podía presentarse, el Tribunal desistió del careo.
En la presentación de pedido del careo el camarista tuvo expresiones muy duras hacía la querella, amenazas veladas a los miembros del Tribunal, que incluían a familiares, organismos de derechos humanos y hasta periodistas, todos confabulados, según él, en desprestigiar a la justicia. (NdeR: con las actitudes del magistrado el único que desprestigia a la justicia y debería aclarar sobre su accionar, entre otros de no aceptar Hábeas Corpus de detenidos, es él, quien además ha sido recusado en Mendoza por parte de organismos de Derechos Humanos, por su actuación en causas de desaparecidos en esa provincia).
Pero no solo fue el accionar de Pereyra González, el Juez Eduardo Allende, que también declaró quedó bastante comprometido por sus olvidos ante el Tribunal, pero fundamentalmente por la devolución del legajo 22 de La Toma al Comandante Fernández Gez, sin comentarios, en el mismo la carátula era homicidio.
Hablando de magistrados quedó muy expuesto el ex Fiscal Rodríguez, “fiscalito”, por su complicidad en algunos hechos con los imputados. También el testimonio de otro abogado, Carlos Acevedo, quien fue asesor del Ministerio de Gobierno en democracia y luego siguió en funciones con la dictadura, patrocinó al ex juez Galante, a quien le pusieron una bomba en su domicilio, acusó del hecho a Velázquez, Saiz y Arce, y de actuar a órdenes del fiscalito Rodríguez. Relató que Negri zafó de su detención en Córdoba por una carta del Coronel Moreno a Menéndez, y porque había sido comisario de la policía de Córdoba. Además dijo “que él, como el 99% de la población no sabía que había subversión”, “todos estábamos preocupados por los fanáticos ideológicos, el fiscalito, Arce, Saiz, Velázquez”, “a Plá lo conocí en 1975, cuando los militares eran personas normales”. “Becerra me acusó ante Plá de montonero, porque tenía barba, se confundió con mi hermano, que era maoísta”. Como muchos testigos, recordó algunos hechos y conocimientos a partir de la lectura de declaraciones anteriores.
Algunos testimonios, más allá de su implicancia con los hechos, dejan muy comprometidos a sus autores. Además de involucrar a la plana mayor del ejército en San Luis, no para avalar la coartada de las defensas que han pretendido y no han podido demostrar la inocencia de sus defendidos, en detrimento de los militares, Moreno, Dana, Lohaldi, Quiroga o Daract, sino en el convencimiento del accionar y la participación de todos los jefes en la lucha antisubversiva, tal cual quedo demostrado con el informe Bruno Laborda, aportado por la querella.
A esto se agrega la actuación de Roberto Jesús Arce, junto a Saiz y Velásquez, quienes más allá del testimonio de Velásquez, aportando para dilucidar lo sucedido con Graciela Fiochetti, quedo demostrado que fueron miembros de las fuerzas represivas que actuaron en la jurisdicción del Tercer Cuerpo de Ejército bajo las órdenes de uno de los emblemas del terrorismo de estado, Luciano Benjamín Menéndez.
También aparecen como partícipes necesarios los médicos Moyano y sobre todo Moreno Recalde, quienes hicieron las autopsias a los cuerpos aparecidos en Las Salinas, y nunca denunciaron ni tampoco informaron las verdaderas causas de las muertes a la justicia.
No menos comprometido que los mencionados ha quedado el ex obispo de San Luis Juan Rodolfo Laise, acusado por la defensa de Fernández Gez, Claudio Mercado de haberle solicitado al Comandante, que hiciera desaparecer a un ex cura, por haber dejado los hábitos, lo que pone en evidencia a quien había que dirigirse para solicitar dichos actos: al Comandante del GADA, Coronel Miguel Ángel Fernández Gez.
El testimonio de la posible víctima, el docente, poeta y ex cura Juan Pablo Melto, reafirmó sobre la persecución que hacía Laise a quienes adherían a los postulados del Concilio Vaticano II,
Entre otros detalles que se conocieron en el juicio apareció la carta remitida durante la dictadura al entonces Almirante Emilio E. Massera, por 24 ciudadanos de San Luis, acusando a Julio Everto Suárez, ex ministro de Elias Adre en 1974, asesinado en 1979, y a Arturo Jesús Negri,(testigo en la causa, comisario ® de la policía de Córdoba y ex diputado nacional de la UCR, 1983-87) apoderado de la firma Fiat Dovecar, por facilitar vehículos a Montoneros, entre los firmantes de la carta, de la que ya nadie niega su veracidad, se encuentra el actual gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, el ex intendente Rafael Dopazo, el actual Diputado Provincial del PJ, Oscar Saá y el abogado Olivera Aguirre, éste según algunos testimonio autor intelectual de la misma, en defensa del abogado Carlos Acevedo.
De todas maneras hubo un soplo de frescura a favor de agentes de la justicia con la declaración del Juez Juan Antonio González Macías, quien aportó con su testimonio, al profundizar en el estrado las investigaciones que llevó adelante en la causa Fiochetti, a partir de los dichos de Velásquez, y siendo él quien devolvió el cuerpo de Graciela a la familia en 1986.,10 años después de su asesinato.
Se ha demostrado en las audiencias orales el accionar del terrorismo de estado en la provincia, no solo en los hechos que se investigan, sino en todo lo actuado por los acusados.
Más allá de las imputaciones y pretender salvarse acusando a los miembros de la plana mayor, “ustedes eran títeres”, está demostrada la responsabilidad de Fernández Gez. Es evidente que Plá fue uno de los máximos responsables, autor y partícipe de los hechos que sucedieron en septiembre de 1976. Becerra era el ladero ideal para actuar junto a Plá, secundado por el otro imputado Juan Carlos Pérez, a la vez que el rol de Luis Orozco no fue solamente el de un sumariante, ya que participó en los hechos que se están investigando y salieron a la luz en el juicio, no solo presenciaba torturas, las ejecutaba.
Es evidente la participación de más actores, militares, civiles y miembros de la jerarquía católica, en el accionar del terrorismo de estado demostrando el grado de complicidad y la participación en el denominado Proceso de Reorganización Nacional, que significó para nuestro país la terrible secuela de 30.000 detenidos desaparecidos, miles de encarcelados y torturados, además de uno de los delitos más aberrantes, el secuestro de bebés nacidos en cautiverio, siendo alrededor de 500 a los que les fue usurpada su identidad, y que hoy llegan a 97 los y las que la han recuperado, por el enorme accionar de Abuelas de Plaza de Mayo, junto a todas y todos los que seguimos exigiendo verdad y justicia.
El juicio está llegando a su fin, la condena es irreversible.
RECLUSIÓN PERPETUA Y CÁRCEL COMÚN
El Tribunal deberá resolver además de la condena a los imputados, que hacer con la mendacidad de los testigos (Arce y muchos más) la actuación de un juez federal, Carlos Martín Pereyra González, la complicidad de la plana mayor del GADA, la participación de civiles en estos y otros hechos de la misma época (fiscalito Rodríguez, Acevedo, Moreno Recalde, etc.), la negativa del ex obispo Laise a declarar (cualquier ciudadano que se niegue a declarar, debe ser trasladado por la fuerza pública al estrado, el oportuno desistimiento del testimonio, por parte de Mercado, le evito al ex obispo dicha situación).
La continuidad de las causas, la investigación y la elevación a juicio de lo sucedido a otros detenidos-desaparecidos, la investigación de las torturas, el accionar de grupos de civiles y militares que hacían sus propios negocios (agencias de seguridad, secuestros extorsivos, robos y el asesinato de personas), en suma todo lo necesario para que realmente se avance
CON LA VERDAD Y LA JUSTICIA, CON EL JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS QUE ACTUARON EN EL MARCO DEL TERRORISMO DE ESTADO,
EN SAN LUIS Y EN TODO EL PAÍS.-
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